jueves, 1 de marzo de 2012

A mi abuela

Hoy he buscado entre mis múltiples escritos, cuentos y papeles celosamente guardados en un armario por su alto significado sentimental. Escritos antiguos, desde los 6 años, que me demuestran que escribir es mi vida.
Quiero compartir algo muy bonito, que me enternece por recordarme a mi abuela, mi tata, tan importante en mi vida. Lo escribí el 8-9-87, con  sólo 14 años y unos días antes de su fallecimiento. Lo transcribo tal cual lo he encontrado, sin cambiar ni una coma...me impresiona....
"A mi abuela

Parece que fue ayer cuando daba mis primeros llantos en el mundo desde tus brazos. Parece que fue ayer cuando aquella niña se dormía en tu regazo, cuando los campos, los montes, y el mundo entero se habían creado para nosotras dos. Recuerdo cuando corría a tu alrededor y te arrastraba hasta las ovejas y el pastor, reales o imaginarios, y aquellos juegos con trampas que tú me dejabas hacerte, siempre con un brillo especial en esos ojos castaños que hoy echo tanto de menos. Aquellos besos, aquel amor especial, aquellos sollozos infantiles cuando yo me iba y tú te quedabas en tu casa, tantos días de juegos en el hoy vacío patio de mi infancia. Tanta paciencia, tanto amor en cada momento, en cada regalo...tantas cosas que hoy no te puedo devolver.
¡Cuantas veces has calmado mi llanto!consolado mi pena, escuchado mis bromas. Cuantas veladas juntas y solas. Que bonito era el mundo cuando tú estabas a mi lado para compartirlo. Cuando aquella niña podía correr a tu lado y hacerte feliz.. Ayer yo podía besarte y abrazarte, hoy sólo puedo llorar porque , cuando miro a esa cama junto a la mía en la que yo me arrebujaba cada mañana, tú no estás.
¿Dónde estás? regresa pronto, no puedo soportar más tu ausencia, quiero volver a abrazarte. De repente, de esa infancia feliz, mi mente da un salto y se traslada a un fatídico día en que vi por primera vez la enfermedad en ti, saliste de aquella y la vida continuó alegremente...hasta este año maldito en que la luz se cerró a tus ojos y te fuiste abajo como un castillo de rosas. Ayer, cuando llorosa me dijiste que no me veías, cuando te corté todas las rosas más hermosas de aquel jardín, que me parecieron poca cosa para ti e intenté animarte, sacarte una sonrisa, pasearte de mi brazo.
Más tarde te viniste abajo totalmente y aún bromeábamos en el hospital ¿recuerdas?, nunca olvidaré aquella frase --Ya hablaremos más cuando salga de aquí--pero poco más pudimos hablar ¿verdad tata? porque una fuerza superior quiere hoy separarnos.
Hoy, que la persona más importante y querida de mi vida va a partir hacia otro lugar, no puedo más que llorar y aferrarme a mis recuerdos.
Tata, el mundo es tan pequeño para ti que ahora quieres conquistar el cielo, seguro que lo conseguirás. Solíamos volar muy lejos ayer, hoy ya debo volar sóla y me hago una pregunta, ¿cuánto daría por tener ahora el tiempo que perdimos entonces? ¿Por qué no hicimos más viajes a los sueños? nunca podré volver a recuperarlo.
Quisiera seguirte porque nací para estar a tu lado, pero no puedo. Recuerda lo mucho que te quiero y perdona si alguna vez, inconscientemente, te he hecho sufrir.
Contaré hoy las estrellas, el día que tú te vayas...una estrella más brillará en el cielo"
8-9-87