jueves, 26 de abril de 2012
Lecciones de vida
Hace unas cuantas noches, me enfrenté al duro momento de disponerme a estudiar con mi hijo pequeño.
A su mente de genio, genio encerrado en niño de 11 años, genio dormido e incomprendido, le cuesta mucho adaptarse a la educación y enseñanzas que laten en los libros de primaria - mamá, ¿ para que quiero yo saber esto? ¿De que me va a servir? - y que cierto es......
Su mente va muy por delante, se pierde en otros mundos que no entendemos. Mi sociedad ignora y desperdicia a los genios del futuro, parece no interesar la gente inteligente...
La conversación se desvió de tal manera que, en lugar de repasar tediosas listas de verbos en Ingles, mi hijo terminó hablándome de lo absurdo de la violencia en el futbol y la libertad respetable de cada uno.
También de otra gente amargada y gris, de por que son así y la diferencia con nuestra alegría. Me conto del niño que en el cole marginan, de los sentimientos que en él despierta, de la pena y las ganas de ayudarle y ser su amigo...
Al final, no estudiamos nada de Inglés, pero pensé que habíamos aprovechado mucho mejor el tiempo...puras lecciones de vida y la certeza de estar, no solo ante un ser tremendamente inteligente, sino ante una buena persona, que es precisamente lo único que espero de mis hijos...
Hoy he ido contenta a trabajar, ¿será porque voy a adoptar una nueva perrita? Abandonada en Murcia, de 7 meses y aspecto de pequeña dulce y necesitada de amor. Aquí tenemos mucho para ti.
La gente me dice que estoy loca por tener tres, pero qué sabe la gente, si lo que recibo de ellos es tan grande que no lo se explicar. Nada me llena mas que los animales. Ninguna relación humana me hace sentir igual.
Lecciones de vida, necesito más lecciones de vida, todos los días...que es lo puro, lo genuino...
Y la primavera llegando, ¿qué más se puede pedir?...
jueves, 1 de marzo de 2012
A mi abuela
Hoy he buscado entre mis múltiples escritos, cuentos y papeles celosamente guardados en un armario por su alto significado sentimental. Escritos antiguos, desde los 6 años, que me demuestran que escribir es mi vida.
Quiero compartir algo muy bonito, que me enternece por recordarme a mi abuela, mi tata, tan importante en mi vida. Lo escribí el 8-9-87, con sólo 14 años y unos días antes de su fallecimiento. Lo transcribo tal cual lo he encontrado, sin cambiar ni una coma...me impresiona....
"A mi abuela
Parece que fue ayer cuando daba mis primeros llantos en el mundo desde tus brazos. Parece que fue ayer cuando aquella niña se dormía en tu regazo, cuando los campos, los montes, y el mundo entero se habían creado para nosotras dos. Recuerdo cuando corría a tu alrededor y te arrastraba hasta las ovejas y el pastor, reales o imaginarios, y aquellos juegos con trampas que tú me dejabas hacerte, siempre con un brillo especial en esos ojos castaños que hoy echo tanto de menos. Aquellos besos, aquel amor especial, aquellos sollozos infantiles cuando yo me iba y tú te quedabas en tu casa, tantos días de juegos en el hoy vacío patio de mi infancia. Tanta paciencia, tanto amor en cada momento, en cada regalo...tantas cosas que hoy no te puedo devolver.
¡Cuantas veces has calmado mi llanto!consolado mi pena, escuchado mis bromas. Cuantas veladas juntas y solas. Que bonito era el mundo cuando tú estabas a mi lado para compartirlo. Cuando aquella niña podía correr a tu lado y hacerte feliz.. Ayer yo podía besarte y abrazarte, hoy sólo puedo llorar porque , cuando miro a esa cama junto a la mía en la que yo me arrebujaba cada mañana, tú no estás.
¿Dónde estás? regresa pronto, no puedo soportar más tu ausencia, quiero volver a abrazarte. De repente, de esa infancia feliz, mi mente da un salto y se traslada a un fatídico día en que vi por primera vez la enfermedad en ti, saliste de aquella y la vida continuó alegremente...hasta este año maldito en que la luz se cerró a tus ojos y te fuiste abajo como un castillo de rosas. Ayer, cuando llorosa me dijiste que no me veías, cuando te corté todas las rosas más hermosas de aquel jardín, que me parecieron poca cosa para ti e intenté animarte, sacarte una sonrisa, pasearte de mi brazo.
Más tarde te viniste abajo totalmente y aún bromeábamos en el hospital ¿recuerdas?, nunca olvidaré aquella frase --Ya hablaremos más cuando salga de aquí--pero poco más pudimos hablar ¿verdad tata? porque una fuerza superior quiere hoy separarnos.
Hoy, que la persona más importante y querida de mi vida va a partir hacia otro lugar, no puedo más que llorar y aferrarme a mis recuerdos.
Tata, el mundo es tan pequeño para ti que ahora quieres conquistar el cielo, seguro que lo conseguirás. Solíamos volar muy lejos ayer, hoy ya debo volar sóla y me hago una pregunta, ¿cuánto daría por tener ahora el tiempo que perdimos entonces? ¿Por qué no hicimos más viajes a los sueños? nunca podré volver a recuperarlo.
Quisiera seguirte porque nací para estar a tu lado, pero no puedo. Recuerda lo mucho que te quiero y perdona si alguna vez, inconscientemente, te he hecho sufrir.
Contaré hoy las estrellas, el día que tú te vayas...una estrella más brillará en el cielo"
8-9-87
Quiero compartir algo muy bonito, que me enternece por recordarme a mi abuela, mi tata, tan importante en mi vida. Lo escribí el 8-9-87, con sólo 14 años y unos días antes de su fallecimiento. Lo transcribo tal cual lo he encontrado, sin cambiar ni una coma...me impresiona....
"A mi abuela
Parece que fue ayer cuando daba mis primeros llantos en el mundo desde tus brazos. Parece que fue ayer cuando aquella niña se dormía en tu regazo, cuando los campos, los montes, y el mundo entero se habían creado para nosotras dos. Recuerdo cuando corría a tu alrededor y te arrastraba hasta las ovejas y el pastor, reales o imaginarios, y aquellos juegos con trampas que tú me dejabas hacerte, siempre con un brillo especial en esos ojos castaños que hoy echo tanto de menos. Aquellos besos, aquel amor especial, aquellos sollozos infantiles cuando yo me iba y tú te quedabas en tu casa, tantos días de juegos en el hoy vacío patio de mi infancia. Tanta paciencia, tanto amor en cada momento, en cada regalo...tantas cosas que hoy no te puedo devolver.
¡Cuantas veces has calmado mi llanto!consolado mi pena, escuchado mis bromas. Cuantas veladas juntas y solas. Que bonito era el mundo cuando tú estabas a mi lado para compartirlo. Cuando aquella niña podía correr a tu lado y hacerte feliz.. Ayer yo podía besarte y abrazarte, hoy sólo puedo llorar porque , cuando miro a esa cama junto a la mía en la que yo me arrebujaba cada mañana, tú no estás.
¿Dónde estás? regresa pronto, no puedo soportar más tu ausencia, quiero volver a abrazarte. De repente, de esa infancia feliz, mi mente da un salto y se traslada a un fatídico día en que vi por primera vez la enfermedad en ti, saliste de aquella y la vida continuó alegremente...hasta este año maldito en que la luz se cerró a tus ojos y te fuiste abajo como un castillo de rosas. Ayer, cuando llorosa me dijiste que no me veías, cuando te corté todas las rosas más hermosas de aquel jardín, que me parecieron poca cosa para ti e intenté animarte, sacarte una sonrisa, pasearte de mi brazo.
Más tarde te viniste abajo totalmente y aún bromeábamos en el hospital ¿recuerdas?, nunca olvidaré aquella frase --Ya hablaremos más cuando salga de aquí--pero poco más pudimos hablar ¿verdad tata? porque una fuerza superior quiere hoy separarnos.
Hoy, que la persona más importante y querida de mi vida va a partir hacia otro lugar, no puedo más que llorar y aferrarme a mis recuerdos.
Tata, el mundo es tan pequeño para ti que ahora quieres conquistar el cielo, seguro que lo conseguirás. Solíamos volar muy lejos ayer, hoy ya debo volar sóla y me hago una pregunta, ¿cuánto daría por tener ahora el tiempo que perdimos entonces? ¿Por qué no hicimos más viajes a los sueños? nunca podré volver a recuperarlo.
Quisiera seguirte porque nací para estar a tu lado, pero no puedo. Recuerda lo mucho que te quiero y perdona si alguna vez, inconscientemente, te he hecho sufrir.
Contaré hoy las estrellas, el día que tú te vayas...una estrella más brillará en el cielo"
8-9-87
viernes, 17 de febrero de 2012
Adiós, pequeño, adiós...
Siempre me he sentido una madre "diferente".
Quizás por haberles tenido joven, para lo que se tienen hoy en día, tal vez porque, ciertas personas que ya no tengo alrededor, me metieron en la cabeza que yo todo lo hacía mal, y hacer de madre¡¡ aún peor!!.
Hoy en día, cuando a veces río con ellos como una amiga, cuando hago el trasto, cuando me cuentan sus cosas de amor , limitadas, por supuesto, a veces me pregunto si será así como se hace, si cuando no me hacen caso y me faltan el respeto es culpa mía por darles demasiada confianza y ser "blanda".
Que difícil es criar un hijo, cuantas teclas, teorías, y gente "perfecta" que con sus consejos y modelos te hace dudar de tu propio modo de hacer...y yo siempre dudo.
Tampoco he tenido nunca un instinto maternal muy acusado. No he sido ni soy en absoluto niñera, no he tenido desde pequeña grandes deseos de tener hijos, no jugaba a mamis con muñecos...ese instinto del que veo hacer gala a muchas mujeres a mi alrededor, de darse golpes de pecho de ser grandes madres, de gente que ve un niño por la calle y le hace carantoñas...cuando yo ni siquiera los veo pasar.
Pero les quiero mucho, aunque reniegue mil veces en el día a día, cambiaron mi vida y la llenaron con sus risas.
Por eso tengo necesidad de contar , que me embarga a veces una melancolía natural por ese alejamiento, normal, ley de vida, que estoy viviendo.
Aún recuerdo el pasado año, cuando acompañé por primera vez a mi hijo mayor al instituto a una prueba, como se alejó inmerso en una riada de adolescentes, con su bolígrafo en la mano, girando la cabeza para buscarme con la mirada, mientras esa riada se le llevaba hacia dentro y yo me quedaba fuera...
Pensé que aquello era como la vida misma... se van, mirándote, diciéndote adios, mientras la vida se los lleva... y tú te quedas ahí.
Tuve la misma sensación al verle alejarse desde la ventana la primera vez que subió solo al colegio, con su mochila cargada, mochila llena de sueños e ilusiones para caminar por su camino...y tú te quedas ahí.
Sus amigos, verles escribir "te quieros" y "te amo" a las niñas, comprobar que empiezan a sentir , razonar e incluso discutir como mayores, me hace feliz y me da escalofríos a la vez.
Se que es todo normal, que es ley de vida, pero quiero con estas palabras darles la bienvenida al complejo mundo adulto, decir a aquel niño que fueron hace poco....adiós, pequeño, adiós...siempre estaréis dentro de mi corazón.
jueves, 12 de enero de 2012
Sin rencores
12/1/12
Ayer viví un día maratoniano. Sin pasar por casa apenas, corriendo de un sitio a otro ( vamos, lo que viene siendo habitual, por otra parte). Y al salir del gimnasio , maravilloso retiro para mi salud psíquica, agotada y pensando en, (por fin!) , descansar un poco, me sorprendió encontrar esperándome a “S” , recién llegado de Tarragona, con sus maletas. S fue, de los hombres que han sido mis parejas , sin duda el que más daño me ha hecho por sus mentiras, engaños, y atacar la base de mi autoestima, más que por lo que vale el sujeto en sí.
Es curioso como ha pasado un año y lo pronto que pude, ya hace unos meses, mirarle a la cara sin rencores, hablarle…e incluso volver a ser su “amiga”. Posiblemente porque no soy nada rencorosa, para mi suerte o mi desgracia, o porque en realidad lo que creía haber sentido por esa persona no era verdadero. No lo se. El caso es que se improvisó una noche divertida y diferente. Me encantan las sorpresas y la gente que ríe, así que terminamos , un miércoles, cenando en un restaurante del barrio con un buen vino y muchas risas, incluso rememorando nuestra “relación” y su comportamiento…sin rencores…¿para qué?
La vida es muy efímera y no lo tenemos en cuenta. Ayer, paralelamente, también me enteré de la muerte de una mujer, conocida, poco más mayor que yo, con la que en ocasiones había compartido algunas vacaciones y fiestas dentro de un grupo. Ambos sucesos, esta noticia triste y la alegre velada, se juntaron para mi reflexión de que la frase “ Nos tomamos demasiado en serio la vida, sin pensar que no saldremos vivos de ella” es muy, muy certera.
Así que disfrutemos, sin complicarnos mucho , de los momentos alegres que nos pueda brindar. Respecto a “S”, sin problemas, no me interesa para nada, ni siento nada, nada de nada de nada, aunque no me importa compartir momentos superficiales de risas con él.
Termino esta entrada con una reflexión de Mario Benedetti, porque me encanta, no porque guarde relación alguna con la persona citada aquí . Feliz Jueves.
“Me encanta la gente que vibra, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar”
domingo, 8 de enero de 2012
Olor a primavera en invierno
Estos días primaverales, en pleno Enero, me traen un soplo de alegría al corazón. Los atardeceres que comienzan a alargarse, el sol...me hacen desear el tiempo que vendrá, las salidas al campo, el respirar aire puro, eso que tanto me gusta...y también me hacen sentirme optimista. Por todas esas cosas que tanto me gustan y que, pase lo que pase, me seguirán haciendo sentir feliz. Cosas sencillas, como ir a visitar un pueblo, pasar el día retozando con mis perras y los amigos en el campo, los animales y tanto por hacer, el mar, deportes al aire libre, la luz , la vida...eso que me hace ser yo misma, cosas que me apasionan y que siempre me harán feliz, porque forman parte de mi "yo" más íntimo. Epoca de cambios...épocas difíciles, por eso no puedo perder nunca de vista "mis cosas", porque ellas me hacen seguir siendo yo, aunque el mundo llegue a tambalearse a mi alrededor.
Estos días también ando echando una ojeada a uno de mis principales tesoros, un diario que escribía entre los 12 y los 16 años, con letra diminuta , llenando más de 200 folios. Leerlo es como volver al pasado, revivir aquellas cosas, aquella vida adolescente tan dura y maravillosa a la vez, aquellos ídolos, amores, y sobre todos, aquellos amigos. Me sorprende a veces, y me pone los pelos de punta, el sentimiento que aquella niña transmitía en sus escritos, a veces en momentos muy duros, como la enfermedad de su madre, sus miedos...prometo copiar algún párrafo, de los que merecen quedar inmortalizados y compartir. En honor a la niña que fui y que quizá todavía sigue viviendo en algún rinconcito de mi madurez....
Estos días también ando echando una ojeada a uno de mis principales tesoros, un diario que escribía entre los 12 y los 16 años, con letra diminuta , llenando más de 200 folios. Leerlo es como volver al pasado, revivir aquellas cosas, aquella vida adolescente tan dura y maravillosa a la vez, aquellos ídolos, amores, y sobre todos, aquellos amigos. Me sorprende a veces, y me pone los pelos de punta, el sentimiento que aquella niña transmitía en sus escritos, a veces en momentos muy duros, como la enfermedad de su madre, sus miedos...prometo copiar algún párrafo, de los que merecen quedar inmortalizados y compartir. En honor a la niña que fui y que quizá todavía sigue viviendo en algún rinconcito de mi madurez....
domingo, 1 de enero de 2012
Primer día de un nuevo año
Supongo que el 1 de Enero de 2012 es una buena fecha para comenzar un blog. Mi buena amiga AR dice que mi vida es como una película, y empiezo a creer que es así. No sabría ni por donde empezar a contar, ni creo que lo vaya a intentar. Son las 3h de la madrugada en Madrid, y suenan petardos a lo lejos, festejando el nuevo año y haciendo que mi perra no pare de temblar. Este año no he tomado las uvas, ni he cenado, no estaba demasiado animada. Echo de menos a mis niños, que están lejos. Y a pesar de tener grandes amigos, que son mi familia, me he quedado sola. Sola no, con él. Aunque él "no estaba", así que en la peor soledad, la acompañada. A pesar de todo, líos variados que iré desvelando, situaciones de mi vida que podrían llenar entradas y más entradas de este blog...soy feliz. Porque soy así. Y optimista, porque siempre pienso que mi vida está llena de grandes cosas disfrazadas de cosas sencillas, porque siempre tengo en la cabeza, y en el corazón, mil proyectos que vivir y que disfrutar. Porque me gusta vivir, porque me gusta escribir...por eso empiezo este blog. Feliz 2012, aunque no haya empezado con muy buen pie....
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)